La información histórica está extractada del libro "Las instituciones gráficas argentinas y sus revistas" de Stella Maris Fernández. Editorial Dunken, Ayacucho 357 Buenos Aires. Enero de 2001
- 1857 Sociedad Tipográfica Bonaerense, prrimera Asociación de Socorros Mutuos del país.
- 1877 Sección Unión Gráfica, escindida de la Sociedad Tipográfica, con características gremiales.
- 1904 Sección Artes Gráficas de la Unión Industrial Argentina formada por Industriales gráficos.
- 1907 Instituto Argentino de Artes Graficas segunda escuela técnica organizada en el pais.
- 1935 Sociedad Industriales Gráficos de la Argentina SIGA, asociación patronal, fusionada en 1954 con la Cámara de la Industria Gráfica de la Unión Industrial Argentina, adoptando el actual nombre de Cámara de Industriales Gráficos de la Argentina CIGA.
- 1948 Instituto Tecnografico Argentino, sucesor del Instituto Argentino de Artes Graficas.
- 1972 Fundación Gutenberg, sucesora del Instituto Tecnografico Argentino.
El desarrollo de las instituciones gráficas, obreras y patronales en la Argentina, es conveniente tratarlo en forma conjunta, pues en sus inicios estuvieron
muy relacionadas entre ellas, debido a la rotación social producida por la formación de nuevos talleres donde los obreros se convertian en empresarios y viceversa, además de las características especiales del gremio gráfico.
Puede servir de ejemplo la semblanza que efectuó Roberto Payró* de los tipógrafos porteños de los años 1870/90
*Roberto Payró. Escritor y periodista argentino (1867-1928) Fue colaborador del
diario La Nación.
"El gremio tipográfico bonaerense no fue nunca una masa inerte, manejada a capricho, sino la clase más independiente y levantisca que haya existido en nuestra Capital . . . Formada en su mayoría de criollos, cada uno de sus miembros tenía su opinión y si es cierto que las primeras huelgas emanaron de ellas, es cierto también que durante largos períodos trabajaron los tipógrafos con un desinterés que no se limitaba a desdeñar el jornal. Sino la misma vida. Entusiastas y arrebatados, del taller pasaron al comité, a las manifestaciones, a los atrios y muchas veces, en la imprenta ,con el cañon apoyado en el burro, componían con el fusil al alcance de la mano y luego dormían junto a las cajas, prontos a impedir con su sangre un "empastelamiento".
"Todavía me parece estarlos viendo, a la puerta de las imprentas. Como apretado enjambre, a la hora de entrar al taller, a la hora de salir del trabajo, bulliciosos y juguetones, con el chambergo puesto de tal forma, que resultaba un distintivo, comentando, afirmando, proclamando sus ideas en los días de agitación . . . Este fue el primer gremio argentino en salir a la huelga."