ELEMENTOS:
Los originales de los trabajos que debían reproducirse, tenían que ser convertidos en formas tipográficas para su posterior impresión.
Los elementos más utilizados en el armado de las formas eran:
Tipos: piezas metálicas de aleación (regularmente 60 partes 
de plomo, 30 de antimonio y 10 de estaño) con las siguientes
características
Ojo: la superficie del tipo, con el dibujo de la letra,
que produce la impresión
Hombro: espacio alrededor del ojo. Separa las letras
entre sí, creando los blancos correctos.
Arbol: cuerpo o altura del tipo
Cran: una o varias hendiduras que sirven de guía para
colocar los tipos en el componedor.
Cuerpo: espacio que ocupa el tipo entre sus partes anterior
y posterior. Esa medida siempre se expresa en puntos tipográficos,
de acuerdo al sistema Didot, empleado en Argentina:
1 punto es igual a 0,3759 mm. 2660 puntos equivalen a 1 metro.
Serie o familia de tipos: es la presentación del mismo carácter en diversos cuerpos,
generalmente en 6, 8, 9, 10, 12, 14, hasta 48 puntos de altura de la letra.

Los cuerpos mayores a 48 puntos se hacían en madera

Interlínea: lámina de plomo más baja que la altura del tipo. En la composición corrida
(libros y revistas) es proporcional al cuerpo de la letra utilizada y se coloca entre las líneas para dar la separación correcta entre ellas. Por ejemplo: 10/10, 10/12 es el grosor en puntos de la interlínea.

Blancos tipográficos: piezas metálicas, de menor altura que los tipos que sirven para justificar y separar líneas y columnas, armar formas, etc. Por sus diferentes largos y anchos se dividen en: espacios, cuadrados y lingotes.
Imposiciones: lingotes de mayor medida utilizados para enramar las formas en la platina de la máquina impresora.